1. Me siento cómodo expresando mis deseos y necesidades a mi pareja.
2. Puedo decir "no" a mi pareja sin sentirme culpable.
3. Defiendo mis opiniones y sentimientos, incluso si mi pareja no está de acuerdo.
4. Escucho atentamente a mi pareja, incluso cuando no comparto su punto de vista.
5. Me siento seguro al dar retroalimentación a mi pareja sobre su comportamiento.
6. Evito los conflictos en la relación, aunque eso signifique renunciar a mis propias necesidades.
7. Expreso mis emociones de manera clara y respetuosa hacia mi pareja.
8. Me siento incómodo pidiendo apoyo emocional a mi pareja cuando lo necesito.
9. Acepto las críticas constructivas de mi pareja y las utilizo para mejorar nuestra relación.
10. Me siento incómodo al recibir cumplidos o agradecimientos de mi pareja.